- Despertar con un vaso de agua y fruta fresca.
- Hacer 20-30 minutos de actividad física ligera, como caminar o estiramientos.
- Comer frutas y verduras variadas en cada comida.
- Incluir frutos secos y semillas como snack saludable.
- Dormir bien y mantener horarios regulares.
Estos hábitos simples contribuyen a un bienestar duradero y a una sensación de energía constante sin necesidad de suplementos.
